Erase una vez…
Erase una vez un décimo de lotería que nació en una fábrica de Madrid (FNMT), tras lo cual fue llevado en un camión a una Administración de Lotería de una conocida localidad costera. Desde allí, él y todos sus “hermanos”, fueron “adoptados” por familias de toda España, por empresas, por peñas, por cofradías y por un sinfín de personas y entidades que “pasaron por allí”. Cuando salió “el Gordo” por la tele y les nombraron, aquellos décimos, que tan tristes se habían puesto por tener que separarse tantos kilómetros, se pusieron muy contentos al ver la alegría que había a su alrededor.

